La mayor parte de las conexiones neuronales de nuestro cerebro pertenecen al sistema nervioso autónomo (SNA) que controla las respuestas involuntarias (hace lo que le da la gana), frete al  voluntario (con este decidimos lo que hacemos, como mover la mano).

¿Qué quiere decir esto? Pues que la mayor parte de la actividad de nuestro organismo no la controlamos de forma voluntaria.

En el autónomo hay dos partes: el simpático y el parasimpático y como en una balanza o pesa más el uno u el otro.

Ya verán que simpático es el simpático (les va a hacer mucha gracias a las personas que tengan un trastorno de ansiedad).

Si viene un coche a toda pastilla hacia nosotros, sin pensar mucho (nada de hecho) pegaremos un salto para quitarnos del medio (es probable que sea el salto más enérgico de nuestra vida) y después de la hazaña nos quedemos acongojados y paralizados un instante.

Esa reacción que nos ha salvado la vida ha sido gracias al simpático, que ha tomado el control, ha activado el cuerpo y actuado para evitar lo que se  nos venía encima (nosotros no hemos tomado la decisión de saltar, ha sido él que es muy autónomo). Ese subidón es ansiedad. Punto.

La ansiedad (simpático) se activa cuando hay peligro, en nosotros y en todos los animales (es muy primitivo), gracias a ello no nos hemos extinguido.

¿Dónde está el problema? Pues que el ser humano además de impulsos y emociones (SN Autónomo), también pensamos.

El simpático se aloja en las partes más antiguas de nuestro cerebro (el retiniano y límbico) que no piensan y  van a su aire,  pero están conectadas con las más nuevas que utilizamos para razonar (el neocórtex).

Si estas preocupado por algo, el simpático cree que hay peligro y se va a ir preparando para la acción, a más preocupación más se activa y más desactiva el parasimpático (el parasimpático nos mantiene relajados y es compatible con la voluntad, o sea que si manda él podemos decidir desde la razón y voluntad y además nos sentimos bien).

Un poco de simpático = nerviosos. Un poco más= estrés. Mas= ansiedad. Súper activación (el parasimpático desaparece con lo cual ya no mandamos nosotros) = Ataque de pánico, agresión, bloqueo…

El SN Simpático es nuestro amigo (sin él no quedaría ni un animal en la tierra) e iba de cine en la prehistoria, cuando nos perseguían leones o se debía romper la cabeza del vecino (parálisis, ataque, huida) pero cuando se activa al entrar en un ascensor o un tren (así porque sí) o al tener que hablar en público o, nos da un ataque de pánico estando solos en casa… eso ya es otra historia.

A más activación del simpático ↓menos margen de maniobra nos concede, por eso hay que tener presente que siempre que estás algo enfadad@, avergonzad@, temeros@ o preocupad@… el simpático está ahí y si sigues por ese camino cada vez estará más presente  y más probable que hagas (más bien haga él) algo de lo que después te arrepientas.

Lo que llamamos ansiedad es el simpático movilizado y la emoción que se siente es miedo (aunque no seamos conscientes) , pero la ira, timidez, tristeza, culpa.. Son emociones que también crea este sistema autónomo, de hecho, se puede decir que está debajo de todas las emociones desagradables (desagradables sí, necesarias también).

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Categorías: ANSIEDAD

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